Alcance cerrado
Un proceso, por escrito: qué queda automatizado, qué sigue manual y en qué plazo.
Resolvemos un problema concreto con automatización o IA, sobre las herramientas que ya usás: una prioridad, un criterio de aceptación acordado antes de empezar y un resultado que se puede verificar. No es una bolsa de horas.
Propuesta por escrito, válida 15 días
La tecnología —una automatización, una integración entre tus herramientas o un agente de IA con un trabajo concreto— se elige después de entender el problema. Las integraciones y los agentes ya no se venden por separado: son parte del Sprint cuando el problema los necesita.
Un proceso, por escrito: qué queda automatizado, qué sigue manual y en qué plazo.
Una propuesta válida 15 días, sin horas sorpresa. Si es un proceso que no conviene automatizar entero, te lo decimos antes de cotizar.
Cómo vamos a saber que funciona —qué tiene que pasar, con qué volumen y en cuánto tiempo— acordado antes de construir.
Probado contra casos reales, incluidos los que fallan, y medido contra cómo se trabajaba antes.
Atención, registro y seguimiento de oportunidades. Una empresa que pierde consultas por responder tarde entiende el problema enseguida, y es un circuito que se puede demostrar, presupuestar y medir.
Por WhatsApp, el formulario, el mail o las redes.
Con nombre, canal y lo que pidió. Nadie copia a mano.
Qué es, qué tan urgente y a quién le toca. La IA, sólo donde suma.
En el momento y por el canal que ya usa.
Si nadie respondió, el sistema vuelve a avisar.
Lo vemos todos los días en inmobiliarias y alojamientos, automotoras, e-commerce, gimnasios, clubes y coaches: consultas que llegan por varios canales y oportunidades que se enfrían porque nadie volvió a escribir. Mirá el circuito funcionando.
Un proceso concreto, con alcance acotado y cerrado por escrito antes de empezar. Una prioridad por vez.
Si durante el relevamiento aparece que el proceso no se puede automatizar del todo, te lo decimos antes de cotizar. Automatizar la mitad de un proceso y dejar la otra mitad a mano a veces empeora la operación.
Cuando hay varios procesos o falta información para cotizar, hacemos juntos la auditoría guiada, gratis, en la misma reunión. Sólo una operación grande necesita la auditoría profunda, que se descuenta si implementás dentro de los 30 días.
Siete formas del mismo problema: un dato que alguien mueve a mano de un lado a otro, todos los días.
La consulta entra por donde entre y aparece en el CRM con su origen, sin que nadie la cargue.
Lo que se completa en el sitio queda guardado donde tiene que estar, con el formato correcto.
Cada consulta se ordena por tema, urgencia o área antes de que alguien la lea.
Presupuesto, remito o comprobante generado con los datos que ya están cargados.
Lo que se carga en un lado aparece en el otro. Una sola vez, sin copiar y pegar. Integraciones.
Cuando pasa algo que importa, el aviso sale solo y llega a quien corresponde.
El informe que se arma a mano cada mes se arma solo, con los mismos números.
Contanos el proceso y te respondemos dentro de las 24 horas hábiles con las preguntas que falten o con una reunión de 30 a 45 minutos para cerrar el alcance. La propuesta llega por escrito, con alcance, plazo, precio y criterio de aceptación.
El pre-diagnóstico te muestra en dos minutos cuánto te cuesta hoy el trabajo repetitivo, y en 24 a 48 horas hábiles te mandamos una devolución personal con por dónde empezar.